viernes, 9 de septiembre de 2016

De raíz y raza por Griselda Gómez



De raíz y raza
por Griselda  Gómez




La maestra del poema y su embajada pacifista
Me hizo llegar a su bendición tolteca
La que dibuja con los diez lápices de sus manos...
Palomas de un país herido
La que grita en las plazas los nombres
De los invitados


La que me sembró café y canela
A la vera de la ruta
La que me viajó de ida
Y no me abandona en la vuelta
La hermana de raíz y raza
Que se quedó en la oración de los silencios
Con el bastón erguido y quieto
Mientras yo trepaba en Huapalcalco
La madre que en esa tarde de viento fugaz
No me dejó huérfana
Y mudó mi pena hacia el poniente
Yo dejé mis risas y mis lágrimas
En la mesa de sus alimañas sagradas
En sus dos casas abiertas a mis huesos
A mis hambres y a mis sueños

Escribo sobre una maga que lee
Más allá del tiempo y de las cosas
Levanta banderas de los libres
Y muestra banderas de los oprimidos
En un encuentro donde sólo caben las palabras.


Acróstico

A MARÍA CRISTINA DE LA CONCHA ORTIZ
Acróstico
por Gerónimo Figueroa Guerrero
Tarija, Bolivia


Mereces ser distinguida
como gran embajadora:
es lo que te corresponde
por ser muy trabajadora.
Abanico eres de ideas,
lo que contiene tu mente,
para seguir el sendero
compartiendo con tu gente.
Responsables son tus actos,
como es tu dedicación:
no escatimas los esfuerzos
cumpliendo tu obligación.
Impartes conocimiento
con denodado altruismo,
así a muchos no evitan
de caer en el abismo.
Amanece un nuevo día
cuando el sol se hace presente
y nuevas ideas nacen
de tu prodigiosa mente.
Con voluntad de servicio,
sigues tu meta trazada,
hasta llegar a la cima
tu labor es esforzada.
Requiere de sacrificios
hacer lo que te propones,
para cumplir tu deber,
tu dedicación dispones.
Impera en tu corazón
un propósito constante
de mirar hacia el futuro
para seguir adelante.
Sacrificio y voluntad,
son las dos fuerzas del alma:
hacen vivir la tormenta,
para ver después la calma.
Tu campo de acción es amplio
en tu vida de escritora:
en el campo de las letras
eres muy emprendedora.
Imposible de olvidar
es tu ejemplo de trabajo:
para llegar a la cima,
hay que empezar desde abajo.
Navegaste tu destino
por el mar de impedimentos,
pero encontraste en las letras
un mundo de pensamientos.
Alivias con tu consejo
a toda gente oprimida,
porque al estar marginada,
se siente muy deprimida.
Dios te bendiga por siempre
dándote felicidad,
que se cumplan tus deseos
de dicha y prosperidad.
Este mundo en que vivimos
está lleno de traiciones,
se convirtió la confianza
en las malas intenciones.
Las huellas que vas dejando
perpetúan tu memoria,
a lo largo de tu vida,
nos escribirán tu historia.
Aroma de amanecer,
con su frescura fragante,
inspiran el pensamiento
para seguir adelante.
Caminando por la vida,
se te cruzan dos caminos:
en el uno está la flor,
en el otro los espinos.
Obligada a discernir
cual de los dos caminar,
si eliges el de la flor,
no debes desanimar..
Nunca es muy tarde en la vida
en cualquier emprendimiento,
con fuerza de voluntad
se puede dar cumplimiento.
Contemplando el universo,
se contemplan las estrellas,
en la obra de creación,
todas las cosas son bellas.
Hay que seguir caminando,
mirando siempre adelante,
pues mantenerse en la huella
es siempre muy importante.
Ayer ya es el pasado,
hay que vivir el presente,
pues mañana es el futuro,
renovemos nuestra mente.
Optimismo y voluntad
y también perseverancia:
para triunfar en la vida,
es preciso la constancia.
Renovar nuestras ideas
es pensar en el futuro:
con ideas renovadas
el progreso es más seguro.
Todo ser humano tiene
un ideal bien definido,
para poder realizarlo,
tiene que ser decidido.
Imprudencia y la violencia
traen malas consecuencias:
muchas veces son fatales,
lamentando consecuencias.
Zafiro, piedra valiosa,
como valiosa es tu mente,
que la tienes dedicada
al servicio de la gente.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

De Perú, Gloria Dávila: BACANAL EN AUTOPSIA A los jóvenes futuros maestros, desaparecidos en México

BACANAL EN AUTOPSIA
A los jóvenes futuros maestros, desaparecidos en México

Esta mañana...
no tengo más ganas de morir
porque piedra del hielo frío quiero ser
perfume atezado sin un DIOS mirándome.


Esta mañana…
Cada tristeza mía deja de existir
Mi pálpito ha quebrado el ojo de su faz
Mi último aliento es bolsa de jebe en autopsia.
Esta mañana…
De panes mi garganta es amargura blanca
cuchara de hiel
y
el café me sabe amargo a poco o a nada.

Ahí van mis gentes y mis restos
sin conciencia
hartos de mi ausente nombre
y es que mis fauces
gritando en cadenas
no son más un llanto en huecas sonajas

Gotas gruesas van ahora
surcando la orilla de tu ágape
que a mi puerto no ancla más
y no le son ausentes
esta mañana mi búho
ha cantado un sonata
para mi partida sin retorno
porque soy lodo sin aliento en autopsia bacanal.

© Gloria Dávila Espinoza

Amemos a México hoy más que nunca, con todas nuestras fuerzas, con todas nuestras ganas, con todo nuestro ser, con toda la incondicionalidad y expulsemos así ese mal que lo habita. Cristina de la Concha


martes, 28 de octubre de 2014

ESTERTOR DE PIEDRAS, VIENTO Y MAGUEY A Cristina de la Concha y su obra de arte México se pinta solo

ESTERTOR DE PIEDRAS, VIENTO Y MAGUEY
A Cristina de la Concha y su obra de arte México se pinta solo.


 
    

Sangre  muerte y dolor
hasta el hartazgo
es inconcebible
es estertor en la piel del elote naciente
boca inmisericorde
arpón que escribe tu historia en catalasa
pies descalzos en rutas repletas de fuego                                             
manifiesto de piedras y ruinas
vestigios y  ritual de la luz
México te sostengo en mis manos
y bebo el eco de tu perla escondida
y en el mar de aromas
donde apenas eres un pececillo
pronto a morir
paz es vid ausente
lagrimales en ojos de rabia
caimanes en ceremonia
cornucopio vacuo
remilgos en hojas
plumas del rojo corazón
algodonera en llanto
de aves y serpientes
agua del desierto que
sucumbe al maguey bendito
meciéndose en sombreros
y en danza de derviches circenses
y falanges clamando
en lámparas y genios
y telares de águilas y potrillos
hilando historias de mujeres
que en templos son exhibidas
al mejor postor
a ver si la hamaca de fuego
se escribiese en tus manos lápices
y la noche se escurra entre las piedras
antes del grito en caños ancianos


 


 


© Gloria Dávila Espinoza México, D.F., agosto 5 de 2014.

domingo, 5 de octubre de 2014

Del nuevo sol seamos valvas… Cristina de la Concha

Como ostras y conchas
que benevolentes
hacen suyo el mal
para volverlo un bien
y en perlas calcifican
parásitos entes
que a sus entrañas se atreven,
sea este México ahora
este México que hoy hondo entristece
 
iridiscente sea nuestra luz
nuestra risa náhuatl
o purépecha
nuestra música
y oremos en hñahñú
para su acústica cimbrar
y, como el nácar,
envuelva
en una capa y otra
las muertes y sus verdugos
los mercenarios y sus yerbas
alucinógenos
y abarrote
de párvulos a la alza
elevemos nuestra sustancia en espiral
cual almeja de simetría perfecta
con los hilos que bordan nuestras mujeres
y los zenzontles
y los enlarvados magueyales
y los guijarros en los ríos
y Popocatépetl
y Xilonen
enrollemos hacia el cosmos
con el gran Quetzalcóatl en la casa de madera
y el ojo que mira desde el acantilado
y los rostros de Huapalcalco
con huitlacoche
y el jehuite
y los sabedores toltecas
y “la dama de los verdes campos”
-Xiutlaltzin-   
y las piedras que se alzan al sol
los tlacuilos
y el Azul Maya
-que somos riqueza, no olvidemos,
riqueza de tanta cultura-,
sean nuestros tejidos,
y el mestizaje de paladar exquisito,
y Mayahuel entre las pencas,
y el picor de nuestros chiles,
el nácar que segregue
esta tierra mexica de su vientre
y con él cubra
los males que la habitan
y de ellos procree
las perlas platinadas,
Del nuevo sol
seamos valvas…

 


Cristina de la Concha

miércoles, 28 de mayo de 2014

Xiuhtlaltzin, ¿sacerdotisa asesinada por oponerse al sistema?


Xiuhtlaltzin, ¿sacerdotisa asesinada por oponerse al sistema?

Unas flores para Xiuhtlaltzin

Cristina de la Concha

 

Se cuentan muchas leyendas en Huapalcalco, entre ellas las de Xiutzaltzin o Xiuhtlaltzin, de quien unos dicen que fue reina, otros, que no lo fue, sino sacerdotisa.

          Una leyenda es que esta mujer desapareció simplemente pero con la promesa de regresar, que se fue entre las piedras, otra, que se negó a ocupar el trono de Mitl, su esposo, al morir éste, y que después desapareció, lo que hace pensar que huyó de algún cambio en la política de su marido muerto, cambio con el que ella no estuvo de acuerdo.

          Calvijero[1] narra que Xiuhtlaltzin gobernó por cuatro años a la muerte de Mitl, en 979, aunque otros la ubican en 1038 d.C.[2], este último dato añade que “dama de los verdes campos” es el significado de su nombre[3]. Aurora Tovar Ramírez refiere[4]: mujer que no tenia linaje alguno pero que era muy conocida por su sabiduría. Y todos coinciden en que habitaba en Tula, sin embargo, la leyenda que se alude aquí es de Huapalcalco, no tenemos otra noticia de su ubicación.

 

En El Sol de México, hallé esta nota de 2008[5]:

Carlos María de Bustamante en su Cuadro Histórico describe los funerales: "Concluidos los honores funerales, para enjugar las lágrimas de la reina viuda Xiuhtlaltzin, pasó toda la nobleza a darle el pésame y suplicando al mismo tiempo continuase en el mando toda llena de la autoridad que tuvo su esposo. (...) Las amables prendas y elevado talento muy superior a la generalidad", era bien notorio para sus súbditos que habían sido puntales testigos de que "había cargado a medias con su esposo la pesada tarea de gobernar con igual celo, dedicación y amor".

"Todo esto les mitigaba la pena que les inflingía la sensible pérdida del sabio monarca, y aseguraban su felicidad elevando al trono a aquella heroína, en quien estaba retratada la imagen de su esposo, siendo una misma la grandeza de su alma, la verticalidad y prudencia del gobierno y el amor para todos los pueblos".

Así, Xiuhtaltzin se convirtió en la primera reina del pueblo tolteca, gobernándolo durante quince años hasta su fallecimiento en 1040 de nuestra era. Sus exequias se celebraron fastuosamente y "todos sus vasallos gimieron de dolor por varias semanas", elevando al trono a su hijo Tepancaltzin.
 

Sandra Sabanero novela la historia de Xiuhtlatzin en La primera reina tolteca[6], donde la escritora mexicana -radicada en Alemania- “narra el sentir de Xiuhtlatzin, alguien que no teme ser como es y se muestra auténtica, plena, majestuosa (…) y cómo Xiuhtlatzin descubre que lo importante no es entender el mundo exterior, sino también el interior, donde los dioses se manifiestan iluminándola a fin de que aprenda día tras día el valor de las personas y, sobre todo, el lugar que ocupa como mujer tolteca”. Aquí vemos que se omite la segunda consonante “l”, ignoramos si es un error o es el nombre que la autora le da.

Respecto a la leyenda, parece ser que, hoy día, algunos han creído que al hacer referencia a su partida “entre las piedras”, entonces, hay un portal “energético” en el lugar.

Hace no mucho, llegó a mis oídos, por azares del destino, un trozo de esa leyenda que relata que un hombre la llevó forcejeando y a golpes a la cima del cerro de La Mesa, en Huapalcalco, la arrastró hasta el borde del precipicio con amenazas para obligarla a aceptar una nueva ley, a lo que ella se negó. Entonces, él la lanzó al vacío. Al caer, se atoró entre las piedras del acantilado. El hombre bajó por el despeñadero y con una enorme piedra golpeó su cabeza y el cuerpo todavía con vida hasta sumirlos entre las rocas para que no asomara seña alguna, ocultando así su muerte. Infiero que de ahí se desprende el mito de que se había ido “entre las piedras”.

Por esta razón, quise ir al lugar donde Xiuhtlaltzin cayó y, con el respeto que le tengo a Huapalcalco y a quienes allí habitaron, llevar flores y simbólicamente darle sepultura. Así, acompañada por el poeta Ricardo Luqueño, me dirigí a la zona arqueológica el pasado 11 de mayo, con flores amarillas e incienso para esta mujer que ignoramos en realidad quién era, si la reina o la sacerdotisa o cualquier otra mujer que fue lanzada del cerro y encontró una trágica muerte entre las piedras de Huapalcalco a manos de intereses malévolos y que se convirtió en leyenda.

Y, como si nos hubiera estado esperando, justamente ahí, en ese punto, unas piedras formaban una especie de nicho donde colocar los ramos.